miércoles, 2 de diciembre de 2009

Contrato amoral

"Aunque en el amor existen el uno para el otro, la esencia del amor es la libertad. Por tanto, libera tu amor de la obligación. No esperes que otro satisfaga tu necesidad ni se adhiera a tu verdad".
En El Regreso del Profeta de Hajjar Gibran.

Se acerca otro fin de año contable y administrativo, y con ello el gasto de lo que quede del presupuesto del anterior y la continuidad o cancelación de contratos para el próximo. ¿Por qué no renovar el matrimonio si es un proyecto común, una empresa familiar, un contrato civil, un rito religioso o un compromiso personal?

De igual manera, las parejas deberían hacer un alto en el camino para evaluar cómo les fue en términos de amor, amistad y sexo durante estos 12 meses, y qué piensan mejorar para los que vienen. Los hijos deben participar de esa planeación así no hayan sido planeados (y muchas veces, deseados).

Propuestas, ajustes, indicadores, metas que le permitan a la pareja saber de su desarrollo como seres humanos individuales y colectivos.

Y así como en el mercado laboral, poner fin a lo que no marcha como se había propuesto o prometido el año anterior o intentado durante el actual, y terminar sin temor lo que tiende a empeorar con el tiempo irremediablemente. En el mejor de los casos, darse una licencia para meditar sobre lo que se significan como personas y como pareja.

Se entiende que hay cláusulas de disolución del contrato cuando las partes comprenden que las ganancias ya no son lo que eran, o que ni siquiera superaron las proyecciones que se habían hecho, o que ni siquiera cumplieron con el estándar mínimo ofrecido desde un principio.

Uno no sabe nada ni de Dios ni del amor, y sin embargo decimos, sentimos, pensamos y hacemos cosas en sus nombres. ¿Podrá Dios ser tan intransigente ante esa promesa hecha en un estado de total embriaguez de enamoramiento puro? ¿Será tan testarudo al exigir que tal pacto, a pesar de todo lo malo, DEBE durar toda la vida?

Yo no creo que la infelicidad en pareja sea una decisión que a Dios no le importa, y que nos exige, gruñonamente, cumplirle como prueba de karma para el perfeccionamiento del alma en vida de pareja. Si llegamos al cielo nos dirá: “¿Y no los mandé a ser felices? ¿Por qué no se separaron y disfrutaron sin la compañía de la otra persona?” Será tarde ya.

Si no metemos a Dios en el asunto porque fue un notario o una simple promesa al viento lo que unió a la pareja “por siempre jamás”, ¿no será más humanamente correcto actuar con el gusto del libre albedrío y decidir a favor de nuestro propio bienestar en el momento más conveniente para la relación?

Claro: como en todo contrato debe haber multas de incumplimiento. Se pagarán con unas lágrimas, un montón de recuerdos y un prudente rato de nostalgia, pero es más honesto que vivir de las apariencias y los deberes sociales por el resto de la vida, esperando a ver si se mejora la cosa mientras se le sigue diciendo ‘amor’ a alguien por quien ya no se siente eso: ¿Hipocresía, costumbre, obligación, amor?

Por favor: ¡la letra menuda no la escribió Dios!

Esta es mi propuesta: “Contrato leonino”.

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5 comentarios:

ApoloDuvalis dijo...

Según Walter Riso, hay tres variantes del amor, que se combinan en diferentes proporciones de acuerdo con cada pareja. Y tal vez el que menos abunda es justamente el amor racional que propones.

Obviamente sería jartísimo vivir solamente del amor racional (los otros dos son el filial y el romántico), pero ojalá más de nosotros le diéramos más relevancia en la forma como amamos.

MAREÑA dijo...

dar por terminado el contrato es lo ideal, si desde el comienzo existe el polo negativo buscando el polo positivo, y va rechazando el polo que no conviene, cuando se juntan los polos que son, no hay quien los separe, todos tenemos el derecho de reclamar esa unión, la que es desde el comienzo, por eso errónea la interpretación de algunas doctrinas: lo que Dios ha unido, que ningún hombre lo separe, se cree que es aplicada a la iglesia efecuada por un religioso, noo es el principio de generación, creados desde siempre, esperando juntarse.

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con lo que respecta a Dios. tu desconocimieto ni puedes generalizarlo. Me parece que cuando te metas en cuestiones de política o religión deberías tener mas tacto. No estoy de acuerdo, ni siquiera, en pensar que Dios puede ser instransigente o testarudo, decir eso me parece atrevido de tu parte.

Tampoco estoy de acuerdo con tu comentario sobre las parejas. No se trata de libre albedrío ni de papeles, creo que se trata de tolerar, aceptar, paciencia, independencia, de dejar pasar, asumir......

Andres R dijo...

jajaj Que serios estos visitantes tuyos. Seee, saquemosle matriz DOFA a las relaciones. Veamos contraprestaciones, cumplimiento de clausulas, nomina y ganancias. Y si no sirve. Cierre ese chuzo. Dios... es un papel que se fuman los cristianos pa sentirlo adentro, en los pulmones.

maryposita dijo...

Jajajajaja........ Marques!!!!!!! me encantas!!!!!!! y Andres.... tu comentario de Dios!!!!! ta bueno!!!!!