miércoles, 26 de agosto de 2009

¿Una piedra en el camino?

Las matemáticas demuestran que la línea recta es la distancia más corta entre dos puntos separados, y una burla popular dice que a una persona obesa es más fácil saltarla que darle la vuelta. Seguir derecho, de largo, rápido, es una ventaja en estos tiempos en que el tiempo escasea.

Por otro lado, el recorrido adicional que hagamos para llegar a un sitio será ganancia en paisajes, gentes, comidas y aventuras, no lo mismo en términos de recursos, cierto. La experiencia de la ruta Santiago Compostelana o del poema Ítaca de Kavafis no serían lo que son si siguieran el trayecto más corto.

A gusto de cada quién.

¿Pero cómo lo puede decidir un árbol? Su misión es retar a la gravedad buscando la luz del sol para vivir, y en su crecimiento se encuentra con algo en que la Sabia Naturaleza no pensó: en que los humanos necesitaban tender cableado de energía eléctrica, alumbrado público, redes telefónicas y sistemas de televisión cerrada por entre sus ramas.

Ellos piensan, “¡Pues de malas! ¡Quién los manda a atravesarse en medio de la ciudad!”, y con esas soluciones van y peluquean cada tanto a esas piedras verdes en el camino del “desarrollo” de las sociedades.

La fácil..

5 comentarios:

Mary dijo...

Es triste esto de ver como la naturaleza se acaba, dezque por nuestras necesidades... y no solo es por los cables de energia, televisión, es que aún me da nolstalgia ver como han acabado con los arboles de la quinta (en el sur), cuando yo era niña, el separador era grandisimo y uno sentia estar como en un bosque, ahora, escasamente se ven unos lejos de otros.

MAREÑA dijo...

Me gustaron mucho las fotos, definitivamente sabes darle estructura a cualquier situación, a cualquier tema, no me gusto algo pero te lo diré a través de correo interno.

ApoloDuvalis dijo...

Lo más irónico del asunto es que cuando las cuadrillas de Megaproyectos y/o Emcali acaban de hacer su ronda, los árboles ya han vuelto a crecer. Venganza poética.

Chévere que algún gobierno planteara dentro del POT que cuando se urbanicen nuevas zonas de la ciudad las redes eléctricas y telefónicas vayan por tuberías subterráneas como en otros países. Así las redes y los árboles sufrirían menos y habría menos riesgo de robo de energía porque la infraestructura no estaría tan al alcance de la gente. Además que habría menos niños electrocutados por rescatar una cometa enredada entre los cables.

'Sólo' hay que convencer a las autoridades de que el costo inicial de hacerlo de esta forma es mucho menor a largo plazo que el costo económico y social que estamos pagando por tener las tripas de nuestras redes al aire...

Alejandra Agudelo Q. dijo...

en la ùltima foto parece que el arbol estuviera jodido en dos y para rematar la nube negra encima..
me gusta el comentario anterior..

un abrazo!

Licuc dijo...

Ayayay me dolió, pobrecitos, es que ya se sabe, la mala es la gente, por eso es mejor no ser gente.