miércoles, 9 de julio de 2008

Corazón de piña

Mi negrita tiene más ojos que una piña mal pelá’
- Mi negrita y la calentura, del Grupo Niche -


Una tajada de una piña madura es una ricura: dulce, jugosa, refrescante. Pero muy pocos se comen el corazón. Es duro e insípido comparado con el resto de la rodaja. Dicen que el poco sabor que tiene parte los labios, pica la lengua y pela el paladar. Yo me lo como.

Consulté a mi Piñólogo de confianza, el protagonista de Un Salpicón Por Favor, y me dice que tampoco sabe por qué la mayoría de sus clientes no se comen la porción completa de fruta: roen la pulpa justo hasta el centro. Y para evitarse problemas, los salpicones y jugos que prepara no lo incluyen.

El corazón es descartado porque sí.

Pero cuando su buen punto de consumo expira (es decir, se picha) sucede algo extraño. Supongamos que comienza a dañarse por su base: la cáscara se emblandece y empieza a desaguarse con el característico olor a fermento cítrico. Al pelarla, nos encontramos una pulpa blanda con un color más oscuro de lo normal y un sabor guarapesco. Y así la seguimos cortando hasta dejar la fruta que nos parece comestible.

Si nos fijamos en las tajadas siguientes a la parte dañada, nos daremos cuenta de que dichas porciones no se encuentran podridas uniformemente, sino que inician a podrirse por el centro, por el corazón y no por la pulpa, por el exterior.


¿Por qué lo más fuerte ahora es lo más débil? Se me ocurre pensar que a) es por la nobleza del corazón: se sacrifica antes que la pulpa que la rodea; b) es por la fragilidad del corazón: su fortaleza también flaquea en momentos críticos; c) la pulpa aguanta más su destino: alarga su vida manteniendo firme su corazón.

¿Qué sucede, entonces, con el corazón de una relación que comienza a picharse? ¿Cómo podría conservarse íntegramente sin que ninguno de los dos se dañe anticipadamente o se sacrifique por darle la oportunidad al otro de continuar solo? ¿El corazón de cada ser humano también se fermenta antes de que se note en su cuerpo? ¿Qué lo pudre?

6 comentarios:

mariacecita dijo...

Hola. Buenísima la comparación y respondiendo una de tus preguntas, sí, creo que el corazón se enferma antes de que se note en el cuerpo. O que uno diga o le digan que: "final, final, no va más".

Saludos!

ApoloDuvalis dijo...

¡Changos! Yo me quedé en la conjugación del verbo "pichar" y mi cerebro no pudo seguir...

MAREÑA dijo...

mmm se picha?

María Teresa dijo...

Lo que atrapó el gato esta semana también me encantó. ¡Excelente ejercicio el que haces¡ Felicitaciones!!!

Un deseo: que no se nos fermente nunca el corazón.

Clara Inés dijo...

EXCELENTE ARTICULO

El Marqués de Carabás dijo...

El verbo "pichar" como tal, no existe para la RAE, pero para el contexto del artículo la palabra correcta sería el adjetivo "piche", en su segunda acepción, que en Venezuela y también en Colombia significa: 'Dicho de un alimento: Fermentado o revenido'. En el juego de palabras que acostumbro a hacer, la verbalización del adjetivo es posible.

El otro significado, el de tener relaciones sexuales, es también válido en Ecuador. Y en una página de Internet se consultan también otros significados en otros países.
México: Invitar algo de comer y/o beber a alguien. Puerto Rico: Significa ignorar o hacerle caso omiso a los comentarios o atenciones de otra persona. Paraguay: Enojarse. Se dice de alguien que queda un poco molesto u enojado por una broma que se le hace o por que algo le sale mal. Venezuela: Estar dispuesto a pagar la cuenta. Algunas veces lo hace sólo si se lo piden.

Habría que confirmar su significado antes de utilizar la palabra.